El dinero solo se mueve cuando debe
La seguridad de PHX empieza por el diseño: el software no custodia fondos, cada operación se firma y cada decisión deja rastro.
Firma de cada operación
Código de un solo uso, ligado al importe y al destino, que caduca en minutos. Si cambia un dato, el código deja de valer.
Sin custodia de fondos
El dinero de los clientes está siempre en una entidad autorizada, separado y protegido. PHX no puede disponer de él.
Verificación por niveles
Identidad, listas de sanciones y, para empresas, sociedad y representantes, antes de operar.
Datos de tarjeta aislados
Los números de tarjeta se guardan cifrados en un servicio separado; el resto del sistema solo ve una referencia.
Trazabilidad y conciliación
Cada operación queda registrada y se concilia a diario con los extractos de las entidades.
Marco europeo
PSD2 para pagos y autenticación, RGPD para datos y MiCA para criptoactivos, a través de socios autorizados.
Privacidad
Tus datos, para lo que has autorizado
Solo leemos datos de tus cuentas con tu consentimiento expreso y durante el tiempo necesario. Puedes retirarlo cuando quieras.
- Acceso sin contraseñas: código de un solo uso por correo.
- Sesiones que caducan y se guardan en el llavero del teléfono.
- Sitio web sin cookies de seguimiento ni recursos de terceros.
- Límites de peticiones y rutas internas cerradas a internet.
¿Quieres probar PHX?
Estamos en prueba privada con empresas y entidades invitadas. Escríbenos y te contamos cómo participar.